18. Evangelizar
significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los
ambientes de la humanidad y, con su influjo, transformar
desde dentro, renovar a la misma humanidad:
"He aquí que hago nuevas todas las
cosas"
(Ap. 21, 5; cf. 2 Cor. 5, 17; Gál. 6, 15). Pero la verdad es
que no hay humanidad nueva si no hay en primer lugar hombres nuevos
con la novedad del bautismo (Cf. Rom. 6, 4) y de la vida según
el Evangelio (Cf. Ef. 4, 23-24; Col. 3, 9-10). La finalidad de la evangelización
es por consiguiente este cambio interior y, si hubiera que resumirlo
en una palabra, lo mejor sería decir que la Iglesia evangeliza
cuando, por la sola fuerza divina del Mensaje que proclama (Cf. Rom.
1, 16; 1 Cor. 1, 18; 2, 4), trata de convertir al mismo tiempo la conciencia
personal y colectiva de los hombres, la actividad en la que ellos están
comprometidos, su vida y ambiente concretos.
EXHORTACIÓN APOSTÓLICA DE SU SANTIDAD
PABLO VI EVANGELII NUNTIANDI
Quien
responde al llamado interior de ser docente responde a una invitación
sagrada y trascendente que supone servir al hombre en su proceso de
construcción y conquista de la plenitud. Aquellos que este
llamado lo vivimos en el marco evangélico experimentamos la
magnífica sensación de estar viviendo, desde nuestra
tarea cotidiana, el mandato de Jesús que expresa: "Vayan y Hagan que todos los pueblos sean mis discípulos,
bautizándolos en el nombre del padre, del Hijo y del Espíritu
Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he
mandado."
Mt 28. 19-20
Intentamos recuperar un espacio de reflexión interior que
permita al docente convertir y orientar sus prácticas, identificándolas
con las del Maestro Jesús, ejerciendo la misión discipular
desde el trabajo docente.
Como docentes queremos trabajar en la evangelización
del docente y la docencia y en función de esto hemos
creado una serie de talleres y actividades para el trabajo en las
diferentes comunidades educativas siempre en el marco de la evangelización
de la profesión y fundamentalmente de quien la ejerce.
El objetivo central de estos talleres es intentar generar
en cada docente en particular y en cada comunidad escolar
una experiencia que conduzca a enmarcar el llamado a ser
docente en el contexto de una misión discipular y de comunión con el Maestro
Jesús, reflexionando sobre los rasgos de su pedagogía
y el sentido hondo de su anuncio de Misericordia y Redención.
Deseamos promover una instancia de encuentro para la evangelización
del docente y de la docencia que esté abierto a la
diversidad de carismas eclesiales y a la multiplicidad de roles
y funciones en el área docente buscando, gestando y
desarrollando la hermandad más allá del cargo
que se ocupe, desarrollando el compartir, el encuentro
en y con la Palabra para recuperar y multiplicar experiencias
evangelizadoras gestadas desde la vivencia cotidiana.